¿Qué es un dominio?

Todas las computadoras conectadas en internet tienen una dirección IP, un número que las identifica en la red. Esta es la forma en que las computadoras se entienden entre ellas, pero a nosotros nos costaría mucho trabajo asociar tantos números a cada sitio web.

Entonces, para facilitarnos la vida, usamos las palabras, que ya las asociamos a infinidad de conceptos desde que éramos niños. Por esta razón existen los dominios, que no son otra cosa sino «máscaras» de las direcciones IP.

Las computadoras siguen hablando en números, nosotros, con palabras. Por ello, una palabra que signifique lo mismo para mucha gente es muy valiosa, porque la gente ya tiene asociado un concepto y, por lo tanto, va a entrar a ese sito web cuando necesite algo relacionado con ese concepto.

A estas palabras, que forman parte de un dominio, se les llama «keywords» o palabras clave. Lo que hay después, el punto junto a letras como «com», «org», «tv», «mx», etc. son las extensiones, genéricas o de un país, formalmente llamadas gTLD (generic Top Level Domain) o ccTLD (country code Top Level Domain).

La mejor extensión para un dominio

Todos los dominios están formados por 3 elementos: Las palabras clave (keywords), un punto y una extensión (las www NO forman parte del dominio). Una de las primeras extensiones que se definieron y, con la que la mayoría de la gente conoció el internet, por ello es la más popular hoy día, es el .com.

Nosotros recomendamos que si usted realmente quiere recibir tráfico directo debe trabajar con un dominio que tenga la extensión .com o la extensión del país donde su empresa resida o haga negocios. La tendencia actual en cuanto al tráfico que recibe cada extensión ha revalorizado los dominios de cada país (ccTLD), ya que la gente, cada vez más, busca algo en el dominio local que en un .com.

Aún así, el .com sigue conservando el trono y lo hará por muchos años, mismos en que aparecerán nuevas extensiones, algunas muy interesantes como el .tv de Tuvalú (ccTLD) que se comercializa como gTLD de la industria de la televisión, pero ante tantas opciones, la más conocida se seguirá revalorizando año con año.

¿Registrar o comprar dominios?

Existen 3 maneras de obtener un dominio en internet: Comprarlo con algún «registrar» (registrador de dominios), negociarlo con quien actualmente tiene ese dominio registrado o esperar a que quede libre algún día y registrarlo.

Hoy, en la segunda década del siglo XXI, la gran mayoría de palabras genéricas en español en .com no se encuentran disponibles; alguien se ha adelantado. Sólo es posible registrar «a mano» dominios genéricos «long tail» (formados por 2 o más palabras genéricas) de mediana o baja calidad, nombres inventados y brandables.

Muchas veces es recomendable contactar a quien tiene esa palabra genérica y tratar de negociar la venta de ese dominio. Este es el mercado secundario de dominios o aftermarket y nosotros trabajamos como brokers de dominios o intermediarios entre los titulares actuales de los mejores dominios en español y el usuario final que busca conseguir un buen dominio. Actualmente hay empresas muy conocidas en esta actividad, pero debido al volumen de ventas que han alcanzado y a que casi no tienen competencia, han descuidado algunos mercados, entre ellos, el mercado de dominios en español.

Backorders

El registro de los dominios se debe renovar anualmente y su costo va desde los 10usd hasta los 40usd, dependiendo la extensión y la empresa registradora que lo administra. Cuando un dominio ya no es renovado por su actual titular, éste queda libre para ser registrado por cualquier persona.

Los backorders de dominios funcionan como una lista de espera para que en caso de que el dominio de su interés expire, la empresa donde registró dicho backorder pueda capturarlo por usted a tan sólo milisegundos de haber quedado libre, cobrándole, por lo general, un precio fijo que incluye el precio de registro del dominio por un año.

En buenosdominios.com le podemos ayudar a conseguir dominios en casi cualquier extensión, y muy especialmente de nuestro país, México (.mx y .com.mx).

Así que si el dominio que busca está próximo a quedar libre para ser registrado por cualquier persona, nosotros le ayudamos a llegar primero. Contáctenos cuanto antes.

Los dominios son únicos

Hay muchas ventajas competitivas que son igualadas en corto tiempo y a bajo costo. Igualar la ventaja que da un buen dominio NO es económicamente viable.

Desde niños y conforme vamos creciendo, conocemos el mundo y aprendemos asociando cada concepto a una palabra. De la misma forma, sólo existe un «autos.com» y siempre va a ser, por mucho, el concepto más fácil de asociar y de recordar que cualquier otro: «autosloquesea.com».

Si usted obtiene el mejor dominio de su mercado, su competencia no podrá alcanzarlo nunca, porque no hay otro dominio igual, no hay otro dominio memorable y que defina mejor su negocio que el dominio genérico de su actividad.

Cuando una palabra significa lo mismo para mucha gente, quien la utilice como marca, gozará SIEMPRE de un flujo natural de clientes ya «filtrados»; con una firme intención de compra. Las palabras genéricas NO pueden ser registrados como marcas, pero SÍ como dominios. ¿Ud. ya se beneficia de usar el dominio genérico de su mercado?

Dominios con autoridad incluida

La autoridad se construye con trabajo a lo largo del tiempo. ¿Por que no la compra ya hecha?

Los buenos dominios poseen algo que la gente percibe muy bien: autoridad. Por ejemplo, ¿quién cree usted que sepa más de hoteles en internet? La lógica nos dice que Hoteles.com. Imagine cuánto dinero le ha costado a Despegar.com posicionarse en la mente del consumidor y cuánto le costó a Hoteles.com.

Desde nuestro punto de vista Hoteles.com es más productivo, ha hecho más con menos. Despegar.com ha invertido mucho tiempo, dinero y esfuerzo en ser la marca que es hoy día. La autoridad «se hace» con trabajo a lo largo del tiempo. ¿Por que no la compra ya hecha?

Un dominio genérico va a redefinir la percepción que sus clientes actuales y potenciales tienen de usted: Lo verán ahora como la total autoridad en la materia. Percepción es realidad. Y esto, al final del día, se traduce en ventas.

Este beneficio es sólo para el visionario del mercado, que no necesariamente es el más experto, el más antiguo, el más rico o el que se lleva la mayor parte del pastel. ¿Quiere trabajar arduamente ese liderazgo de mercado? ¿O prefiere ver beneficios de inmediato y beneficiarse de una ventaja competitiva como es la autoridad a los ojos de sus consumidores?

¿Por qué invertir en dominios?

El costo de conseguir un buen dominio es único. Sólo se paga una vez, de ahí en adelante los costos anuales de renovación se encuentran en el orden de entre 10 y 40 dólares.

Si comparamos esta inversión con los costos que tiene la publicidad hoy en día, resulta bastante más rentable convertirse en «el rey» de su mercado en internet que pagar por campañas en anuncios espectaculares, revistas, radio, no se diga televisión para competir ferozmente por una audiencia que rechaza en automático el exceso de publicidad.

Para competir frontalmente en su mercado, los gastos en publicidad que necesitaría efectuar, con base en un presupuesto anual, son de cientos de miles de dólares.

La opción inteligente es basar su estrategia en relaciones públicas y conseguir el mejor dominio de su mercado por cinco cifras (USD), con suerte, menos. Pago que se realiza una sola vez.

El retorno de inversión es variable, dependiendo del mercado, mas es en el corto plazo cuando se recupera la mayor parte de lo invertido, para que posteriormente, y de por vida, los clientes lleguen por sí solos a un costo igual a la renovación anual del dominio.

Los dominios son escasos

A medida que pase el tiempo y las generaciones que han nacido sin el problema de tenerse que adaptar al desarrollo tecnológico se vuelvan «económicamente activas», la cantidad de dominios disponibles será más limitada.

Esto, por lógica económica, incrementará el precio de los dominios de buena calidad. Nosotros no tenemos prisa en vender nuestros buenos dominios.

Los dominios son como terrenos, usted puede construir lo que desee sobre ese terreno, pero si no está ubicado en un buen vecindario (extensión) y no es el mejor terreno de la zona (dominios genéricos), lo que usted construya no será aprovechado al máximo.

Los dominios son los bienes raíces de internet, y como tales, su plusvalía es muy atractiva para quien busca inversiones serias, pero no por ello, complejas.

Tenemos el famoso caso del dominio juegos.com, que se vendió por primera vez en 1 millón de dólares. Años después el dominio se volvió a vender en 10 millones de dólares. Hoy día ese dominio no se vendería en menos de 50 millones.

¿Cuánto vale un dominio?

Esta es la manera en que valuamos los dominios.

Los dominios genéricos valen en función de que las «keywords» signifiquen lo mismo para mucha gente, siempre tomando en cuenta el volumen de dinero que produce anualmente el mercado al que pertenece dicho dominio y qué tan económicamente viable es que este mercado pueda generar ganancias a través de internet.

Por ejemplo, hay palabras que significan lo mismo para todos, como «camellos» y «zapatos». Pero nuestro análisis no se puede quedar ahí, sino que tenemos que observar cuánto dinero produce anualmente, en un territorio determinado, la industria de camellos y la industria zapatera.

Seguramente hay lugares en el planeta donde los camellos dejan más dinero que los zapatos, mas para el caso de México, mercado que nos interesa, sería mucho más sensato invertir en un dominio genérico como «zapatos.com.mx» que en «camellos.com.mx».

Ahora, ¿qué tan fácil es vender zapatos por internet? El asunto de las tallas lo complica bastante. Hay productos y servicios más fáciles de vender por internet que zapatos, por ejemplo, música. Si comparamos «zapatos» vs. «música», el análisis se tendría que apoyar en qué tan competido está el mercado, que tan complejas son las barreras de entrada a ese mercado y, como dijimos inicialmente, qué tanto dinero se genera anualmente, para llegar a una cifra razonable del dinero que se puede obtener con el mínimo esfuerzo al tener un dominio genérico.